¿Qué es la balanza comercial y cómo ha evolucionado en España en los últimos años?

¿Qué es la balanza comercial y cómo ha evolucionado en España en los últimos años?

Uno de los indicadores económicos más relevantes para dibujar el estado macroeconómico de un país es la llamada balanza comercial. ¿En qué consiste y cuál es su evolución en España recientemente? Es importante conocer el concepto para ver cuál es la fotografía del país con mayor exactitud.

Tabla de contenidos

En qué consiste la balanza comercial

Como sucede con todo, es necesario empezar por el principio: la definición del término. En este sentido, la balanza comercial es un indicador económico que se obtiene de los datos sobre exportación e importación de bienes de consumo o, lo que es lo mismo, de pagos al exterior del país y cobros del exterior del mismo.

No obstante, este indicador tiene matices: no incluye los servicios prestados hacia o desde el exterior del país ni tampoco los movimientos de capitales. La balanza comercial forma parte de la balanza por cuenta corriente, junto con la balanza de servicios, balanza de rentas y balanza de transferencias que indican el resultado económico de los negocios con el exterior de un país en todos sus ámbitos y efectuados por residentes y no residentes.

La importancia del saldo comercial 

Una vez que se calcula la diferencia entre importaciones y exportaciones o, lo que es lo mismo, entre lo que el país compra en el exterior y lo que vende, se observa cuál es el saldo comercial. 

De este modo, dependiendo de si el resultado de este salod es positivo o negativo hay diferentes “status”: 

Superávit comercial

Se produce cuando el resultado es positivo, lo que se traduce en que lo que se vende a otros países supera a lo que se compra. Se trata del mejor resultado desde el punto de vista del país, ya que obtiene recursos del exterior. Es un saldo favorable.

Déficit comercial 

Significa que el resultado de la balanza comercial es negativo. Dicho de otro modo, las importaciones superan a las exportaciones. Esta situación de déficit comercial es un problema para el país afectado, puesto que debe compensar esa pérdida de recursos económicos (ese déficit) y se verá obligado a hacerlo a través de emisión de deuda pública o privada si necesita seguir comprando fuera. Es bastante común en muchos países europeos como España, Italia, Francia, pero también en grandes economías como Estados Unidos o Japón. Si se mantiene durante el tiempo, va a provocar un aumento del valor de las divisas y una debilidad de la moneda propia, es decir, inflación ya que supondrá un aumento de los tipos de cambio. 

 Equilibrio en la balanza comercial

Si ambas cantidades son iguales y, por lo tanto, su diferencia es cero. 

Cómo afrontar el saldo de la balanza comercial

Para mantener las cuentas de un país a raya es importante tener superávit o, al menos, la balanza comercial equilibrada. Resulta fundamental para mantener en buenas condiciones la economía del país y de sus ciudadanos. No obstante, es importante destacar que este indicador únicamente se focaliza en la importación o exportación de bienes de consumo.

Hay posibilidad de compensar un eventual resultado deficitario de dicha balanza comercial con resultados positivos de otros sectores, diferentes de la compraventa de mercancías, que también operan en el exterior, como pueden ser la venta de servicios de todo tipo u otros medios de obtener divisas procedentes del extranjero, como podría ser el turismo.

Existen ejemplos a lo largo de  la historia como es el caso de la España del Siglo XX, en la que el saldo de la balanza comercial negativa era endémica. Nunca llegó a estar equilibrada, ni tampoco a alcanzar el terreno positivo. En la última etapa de la Dictadura Franquista se palió esa situación, no totalmente, pero sí en una parte importante, con los ingresos que llegaban de la actividad turística

Es muy difícil de prever cuál hubiera sido el efecto en términos de salud financiera la ausencia de turismo, pero seguro que no hubiera sido positivo. 

Análisis de la balanza comercial

Para analizar una balanza comercial correctamente hay que conocer cuáles son los factores que influyen sobre la misma. Se pueden tener en cuenta detalles importantes como los marcados a continuación. 

  • Los hábitos de consumo de la población que, por causas de su educación u otros factores, pueda preferir comprar productos extranjeros en lugar de nacionales.
  • Las políticas de las autoridades políticas y económicas sobre el asunto.
  • El precio a pagar por los productos importados.
  • La renta disponible de los consumidores, tanto en el país como en el extranjero.
  • Otros factores como los costes de transporte y distribución.

A este respecto, las autoridades políticas y económicas deben, teniendo en cuenta estos factores, implicarse en emitir normativa y realizar actuaciones encaminadas al equilibrio o al menos correción positiva de la balanza comercial, lo que se puede conseguir apoyando a los sectores comerciales y productivos que puedan fomentar las exportaciones. Otro método, quizás más controvertido, es el de practicar políticas proteccionistas de tasas aduaneras que encarezcan los productos importados para disuadir a los consumidores de comprarlos e inducirles a comprar producto doméstico.

¿Cómo ha evolucionado la balanza comercial en España en la era reciente? 

Como se ha mencionado en el ejemplo anterior, en España el déficit comercial es una característica estructural de su economía. Afortunadamente, esa balanza comercial cuyo saldo es deficitario es compensada en buena parte por el superávit de la balanza de servicios, como consecuencia, principalmente de la partida de turismo. 

Los datos del Banco de España revelan que el turismo, por tanto, tiene una importancia estratégica como factor reequilibrador de las cuentas exteriores de la economía española. El logro del equilibrio de la balanza comercial depende de avances en distintos campos, pero uno de los grandes caballo de batalla sigue siendo el elevado coste de importar energía. Es la razón principal de que el país arrastre un saldo históricamente negativo. 

Tal y como se observa en los datos del Ministerio de Economía, España registró un déficit en su Balanza comercial de 15.797 millones de euros, un 1,41% de su PIB, inferior al registrado en 2019, que fue de 34.621,6 millones de euros, el 2,78% del PIB.

gráfico balanza comercial

Si se observa la evolución del saldo de la balanza comercial en España en los últimos años, el déficit cayó respecto a 2019 en 2020. Si ampliamos un poco más el foco al igual que ocurre con respecto a 2010, cuando el déficit fue de 54.762 millones de euros, que suponía un 5,11% de su PIB.

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